EQUO reclama al Ayuntamiento que lidere un plan de adaptación al Cambio Climático para Córdoba

Ante la evidencia del aumento de la temperatura, el partido verde pide “pisar el acelerador” para adaptar la ciudad a esta nueva situación, que todos los estudios certifican que irá a más

EQUO propone una serie de medidas pero entiende que debe ser un proceso lo más amplio posible ya que deberían coordinarse instituciones, empresas privadas y ciudadanía

Ante la evidencia de que el Cambio Climático, producido por el ser humano, ya es perceptible en Córdoba en forma de temperaturas más altas y menores precipitaciones, la formación ecologista entiende necesario y urgente poner en marcha una transición hacia una ciudad más adaptada, que genere menos calor y que permita mantener el bienestar de sus habitantes. Para ello, además de seguir reduciendo las emisiones que contribuyen al calentamiento global, es imprescindible modificar la forma en que la ciudad está pensada y hecha, incluyendo en todas las actuaciones la necesidad de adaptación a esta nueva situación, que tiene el potencial de degradar de forma profunda la calidad de vida en la ciudad.

EQUO propone toda una serie de medidas, que se deben ir ampliando paulatinamente, que tengan efecto sobre la temperatura a nivel del suelo, la humedad ambiental y la sensación térmica, afectando tanto a puntos concretos como al conjunto de la ciudad.

Salustiano Luque, coportavoz provincial de EQUO, ha reclamado a la alcaldesa que sea el Ayuntamiento quien impulse y coordine todas las acciones necesarias para esta transición. “Estamos hablando de una serie de medidas muy amplia, que requieren planificación y coordinación de esfuerzos y creemos, como convencidos del municipalismo, que es la institución más próxima a la ciudadanía cordobesa quien debe tomar las riendas de este asunto sin demora”.

En primer lugar, y como ya han demandado en repetidas ocasiones, el partido verde entiende muy necesario que se vayan aumentando paulatinamente el número de árboles de gran porte en los espacios que puedan acogerlos, como los Parques de la Asomadilla, Cruz Conde, Levante, etc… así como la creación de nuevos espacios verdes en el casco urbano y la periferia, lo que tendría un efecto benéfico sobre las temperaturas y la calidad del aire de la ciudad, dos cuestiones de suma importancia y cuya evolución es preocupante. Igualmente, el partido verde reclama que se empleen especies adaptadas al clima mediterráneo, con elevada capacidad de absorción de gases como el CO2, menores necesidades de riego, con una sombra tupida e incompatibles con las alergias. También propone EQUO una reforestación más ambiciosa de la zona de la campiña que se encuentra más próxima a la ciudad y detener de una vez por todas la depredación del suelo no urbanizado de la Vega. De forma complementaria, debería facilitarse la creación de zonas verdes en las azoteas de los edificios, lo que reduciría de forma considerable la temperatura de los mismos, y con ella, la necesidad de emplear aires acondicionados, según afirman desde EQUO.

Ana María Carnero, coportavoz de EQUO Córdoba, añade que “de forma complementaria, debería ampliarse de forma significativa el numero de calles con toldos, pasando de unas pocas calles céntricas comerciales a veinte o treinta veces más, para que las calles con más tránsito peatonal de cada barrio”. Dentro de esta propuesta de generar mayores espacios de sombra, EQUO recuerda que lleva muchos cientos de firmas recogidas para cubrir de forma permanente los espacios de juego infantiles que no tengan una cobertura vegetal suficiente, la mayoría en nuestra ciudad. Una medida que debería extenderse a los patios de los centros educativos, en gran parte de los casos, tortas de cemento sin apenas sombra. Estos espacios deberían combinar también una mayor presencia vegetal y cubrimientos artificiales como ya hacen algunos centros. El partido verde recuerda que esta es una demanda creciente por parte de madres y padres.

Igualmente propone la formación ecologista multiplicar los puntos de agua, tanto para beber como para refrescar y humedecer el ambiente, algo que ya se ha hecho en momentos y espacios concretos, como en parte del Vial Norte, pero que en otras zonas de la ciudad brilla por su ausencia.

EQUO también considera que los materiales utilizados en las diversas obras de la ciudad, públicas y privadas, no contribuyen a disipar calor con fácil, antes al contrario. “Debemos apostar por materiales más porosos, por ejemplo para los pavimentos, incluso alternando zonas duras y blandas, como pavimentos vegetales, que disminuyan la acumulación de calor durante el día, lo que contribuye a hacer las noches aún más angustiosas”.

“Sería igualmente necesario actuar sobre el mobiliario urbano, ya que en muchas ocasiones no cumple su supuesto cometido, como sucede con muchas marquesinas de autobús, que no ofrecen un refugio real contra las altas temperaturas y el sol, como sucede con las situadas en la Cruz Roja o frente a la Plaza de las Tres Culturas, por poner algunos ejemplos. Deberían ir siempre acompañadas de vegetación de sombra o, en su defecto, modificar su estructura y composición para que ofrezcan más sombra y aíslen más del sol, por ejemplo, con techados dobles, no sólo frontales”, ha añadido Luque.

Otra medida de las propuestas por EQUO incide en la reducción del espacio dedicado al vehículo privado y en la pacificación del tráfico, lo que supone reducir el calor que estos generan y al mismo tiempo, reducir las enormes superficies de color oscuro y sin apenas sombra que requieren calles y avenidas. “Este es un camino que están recorriendo ya las grandes y medianas ciudades de Europa y gran parte del mundo, mejor que comencemos ya a tomárnoslo en serio, ya que implica un cambio cultural profundo que tardará en ser aceptado por mucha gente” ha recordado Carnero.

EQUO recuerda que para reducir la temperatura y mejorar la calidad del aire, además de estas medidas, existen varios métodos probados, como reducir las emisiones contaminantes de la industria, principalmente o mejorar los aislamientos de las viviendas y resto de edificios y ha reclamado en repetidas ocasiones que se tomen medidas en todos esos ámbitos. “Es hora de actuar de una vez por todas”, ha concluido Ana María Carnero.

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