Otra amenaza para la ciudad de Córdoba: la cementera quiere quemar residuos

Con este articulo comenzamos una serie de tres donde queremos tratar con espacio de sobra, pero sin extendernos demasiado, la problematica de la quema de residuos en la cementera Cosmos y la lucha social para frenar los propositos de la empresa.

HACIENDO MEMORIA

La cementera desde el Distrito Norte

La fábrica de cementos instalada en la ciudad de Córdoba desde el año 1931 ha pertenecido a distintos grupos empresariales. Popularmente muchas personas la conocen aún como Asland, aunque actualmente ostenta la denominación Cosmos siendo su titular la empresa Sociedad de Cementos y Materiales de Construcción de Andalucía S.A. que pertenece a la multinacional Cimpor. En su día se ubicó en la zona noreste de la ciudad, por la proximidad a las canteras que le suministraban la materia prima. Con el paso del tiempo, el desarrollo urbanístico de la ciudad ha dejado esta fábrica plenamente incorporada dentro del núcleo urbano, formando parte del Polígono Industrial de Pedroche, muy próxima a viviendas y centros educativos.

La actividad de esta industria ha tenido siempre un fuerte impacto ambiental a consecuencia de las canteras abiertas en parajes de gran valor ecológico y paisajístico de nuestro entorno periurbano, como La Campiñuela. Emite anualmente a la atmósfera más de 500.000 toneladas de CO2 que la convierten, con diferencia, en la principal fuente de gases de efecto invernadero de todo el municipio de Córdoba. Asimismo, comporta la emisión de ruidos, humo y polvo en suspensión que ocasionan las lógicas molestias entre la población circundante y abarcan a una amplia extensión de la ciudad. Sin embargo, tales efectos vienen siendo asumidos por los cordobeses y cordobesas como un inconveniente inevitable y a ello han contribuido las medidas de control ambiental y las mejoras en las instalaciones, llevadas a cabo por la empresa tras la presión vecinal durante años, que han reducido en lo posible las emisiones.

Para aumentar su rentabilidad y beneficios, la empresa se ha propuesto desde hace años incinerar residuos en sus hornos, a fin de utilizarlos como combustible y obtener ingresos adicionales por esta actividad. Es una alternativa a la que están recurriendo muchas cementeras en sustitución de los combustibles derivados del petróleo, más aún en los últimos años con la caída espectacular de producción y venta de cemento por la crisis del sector de la construcción. Esta incineración, que técnicamente se denomina como “valorización de residuos”, constituye una de las modalidades de eliminación menos ecológica y eficiente que existe, pero está permitida e incluso auspiciada por las administraciones que ven en ella una salida rápida que favorece intereses económicos, frente al reciclaje y eliminación por procedimientos más respetuosos con el ambiente. Así fue como la empresa Cosmos consiguió que la entonces Consejería de Medio Ambiente emitiera la preceptiva Autorización Ambiental Integrada para la incineración de neumáticos usados, plásticos agrícolas, lodos de tratamiento de aguas residuales y residuos urbanos mezclados, concedida por el Delegado Provincial de dicha Consejería en Córdoba, con fecha 2 de marzo de 2007. En el procedimiento de este expediente no hubo posibilidad real de que los vecinos y vecinas pudieran personarse como parte interesada para formular, individual o colectivamente, alegaciones al mismo, dada la falta de publicidad y transparencia efectivas en el curso de su tramitación. Por su parte, el Ayuntamiento de Córdoba, al que se solicitó informe como es obligatorio, se limitó a una respuesta de trámite, indicando que la actividad de la fábrica estaba conforme al Plan de Ordenación Urbana. Esta Autorización Ambiental Integrada tiene una vigencia de ocho años.

Que sepamos, hasta ahora Cosmos no ha incinerado residuos en sus instalaciones pero ha anunciado la intención de hacerlo. El asunto está rodeado de gran ocultismo y opacidad hacia la opinión pública, tanto por parte de la empresa como por las administraciones local y ambiental competentes en el control de esta actividad. No sabemos a ciencia cierta si la empresa ha acometido ya las obras y reformas de sus instalaciones, necesarias para realizar la incineración, pero el propósito que ha manifestado es empezar el próximo año, dentro de pocos meses.

Salustiano Luque. Miembro de EQUO Córdoba.

Deja una respuesta