EQUO condena la situación de violencia y represión de las protestas en Nicaragua

EQUO condena la situación de violencia y represión de las protestas en Nicaragua y apela a España y la UE a adoptar un papel más activo para lograr la resolución del conflicto.

El partido verde muestra su preocupación por la situación de violencia política que sufre el país centroamericano desde hace más de cuatro meses y lamenta las muertes producidas y las violaciones de derechos humanosPide el cese de la violencia, la represión y la criminalización de la protesta, el desarme de grupos parapoliciales y la liberación de las personas detenidas arbitrariamente

EQUO condena todas las expresiones de violencia política y la represión violenta de las protestas en Nicaragua y apela al gobierno español y a la Unión Europea a adoptar un papel más activo para lograr la resolución del conflicto que sufre Nicaragua.

El país centroamericano vive desde hace cuatro meses una situación de violencia política que deja ya más de 320 personas muertas y más de 1.800 heridas, graves violaciones de derechos humanos y la huída del país de personas que se sienten perseguidas.

Los antecedentes del conflicto son las protestas contra la gestión gubernamental de un incendio en la reserva de la biosfera Indio Maíz, el pasado mes de abril, protagonizadas por grupos de jóvenes El 18 de abril, tras el anuncio de una reforma del sistema de seguridad social relacionado con las pensiones y la disolución de una manifestación de personas mayores, se produjeron nuevas protestas de jóvenes, respondidas con violencia por parte del Estado. Posteriormente, otros grupos y sectores sociales se unieron a las manifestaciones y las protestas y disturbios se extendieron por toda Nicaragua, llegando a paralizar el país.

En las primeras semanas, se produjo la suspensión de las emisiones de canales de televisión, el bloqueo temporal de medios digitales y la muerte de un periodista, mientras cubría los disturbios. A pesar de la retirada de la reforma de las pensiones, la protesta se mantuvo y las demandas se han transformado en la petición de renuncia del presidente Daniel Ortega y su vicepresidenta y esposa Rosario Murillo; a los que se acusa de autoritarismo, abuso de poder y corrupción, después de once años en el poder.

Según el Comité Interamericano de Derechos Humanos (CIDH) la situación en el país habría pasado de una primera fase de agresión a las protestas, a una segunda de ataques armados contra ciudades rebeldes (como ocurrió en Masaya en julio), a una tercera fase actual de “estigmatización y criminalización de la protesta social, bajo cargos infundados y desproporcionados”.

El CIDH, que visitó el país en mayo, y el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH) han responsabilizado al Gobierno de Nicaragua de “asesinatos, ejecuciones extrajudiciales, malos tratos, posibles actos de tortura y detenciones arbitrarias“. Ayer mismo, ACNUDH ha indicado que aunque se han producido episodios de violencia contra las fuerzas de seguridad, que deben investigarse, en modo alguno legitiman una respuesta del Estado que no se ajuste al derecho internacional de los derechos humanos.
En mayo se creó un espacio de diálogo nacional para afrontar el conflicto, pero tras varios parones, finalmente está suspendido desde finales de junio y el Gobierno ha desacreditado a los mediadores.

Ante esta situación, EQUO expresa sus condolencias a las familias y amigos de las víctimas; condena todas las muertes y violaciones de derechos humanos, así como cualquier expresión de violencia y pide a la Organización de Estados Americanos (OEA), que lleve a cabo, con apoyo de Naciones Unidas, “una investigación completa, transparente e independiente de estos casos, con el fin de exigir responsabilidades a los autores materiales e intelectuales“.

Asimismo, la formación ecologista condena el uso desproporcionado de la fuerza por parte del Estado, pide el cese de la violencia, la represión y criminalización de la protesta, el desarme de grupos parapoliciales y la liberación de las personas detenidas arbitrariamente. En esta línea, reclama también que se garanticen los derechos de libertad de expresión, reunión y manifestación pacífica, la independencia de los medios de comunicación y la seguridad y los derechos de las personas defensoras de los derechos humanos.
El partido verde pide la reanudación del proceso de diálogo y mediación, con participación de todos los sectores y grupos pertinentes, para encontrar una solución pacífica y democrática al conflicto.

EQUO pide a la Unión Europea que adopte un papel más activo en la resolución del conflicto y apela a las obligaciones extraterritoriales de otros estados, como el español, para que contribuya a la defensa y respeto de los derechos humanos en Nicaragua.

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