Cinco años impulsando espacios que permitan respirar al planeta y vivir a los ciudadanos

En el quinto aniversario de EQUO, que coincide con el Día Mundial del Medio Ambiente, es importante que hagamos balance de nuestro proyecto compartido y que, lejos de recrearnos en los logros obtenidos o resentirnos por los errores cometidos, tomemos impulso y avancemos en el camino de transformar la sociedad de acuerdo con los desafíos de nuestro tiempo: la desigualdad, la injusticia social, la falta de peso de la democracia, el despilfarro de recursos naturales, las imposiciones de los mercados, o la falta de respeto hacia los derechos humanos.

Durante este tiempo hemos caminado lento para llegar lejos. Sin embargo, en este momento político convulso donde se aceleran los cambios y el acuerdo parece una utopía, en una situación de urgencia social y emergencia ambiental planetaria, EQUO tiene los ingredientes necesarios para convertirse en la herramienta que dé respuesta a las necesidades de las personas y el planeta.

Estos ingredientes son, básicamente, un proyecto sólido, personas comprometidas, y un equipo que cree en el trabajo colectivo, colaborativo y horizontal.

En esta última y vertiginosa vorágine electoral, EQUO ha demostrado generosidad y capacidad de colaboración con otras formaciones políticas, apostando por la cooperación y la búsqueda de los puntos comunes para irrumpir en las instituciones, no sólo con un “nuevo discurso”, sino con una nueva forma de hacer política.

equo

En el año 2015, las más de cien personas que componen nuestra red de concejales/as electos/as y, en los últimos cuatro meses, nuestros tres representantes en el Congreso, han supuesto un punto de inflexión en el proyecto de EQUO, que empieza a ser visible en nuestro territorio. Las formaciones políticas ecologistas parecían sólo cosa de países europeos muy avanzados y concienciados con los desafíos medioambientales y sociales, mientras en España sólo desde el activismo y la reivindicación de las asociaciones y colectivos ecologistas habían tenido repercusión.

Pero la clave de nuestro proyecto es su potencial transformador y su capacidad para ser una alternativa sólida frente al capitalismo, los mercados, y la globalización económica. Las personas y el planeta no pueden permitirse el lujo de que fallemos como herramienta de cambio o de que nos conviertan en flor de un día. No podemos abandonar la reflexión, nuestras ideas, ni someternos exclusivamente a los albures electorales, cayendo en la trampa del cortoplacismo y la ‘vieja política’.

Para ello tenemos que anclarnos fuertemente en la horizontalidad y el contacto permanente con la ciudadanía. Sólo desde esta base recuperaremos las cuotas de democracia perdida y la capacidad de ilusionar y contagiar a la gente con nuestras propuestas para el bien común.

Este momento es trágico pero al mismo tiempo apasionante. La ilusión ha renacido estos días en Europa con la victoria ‘in extremis’” de Alexander Van der Bellen en Austria. En palabras de nuestro portavoz en el Parlamento Europeo, Florent Marcellesi, hemos conseguido ganar esta batalla al fascismo de “nueva cuna”. Pero no podemos relajarnos porque otra parte de la población está en las antípodas y es un agujero negro. Si miramos la Europa de otro tiempo, ese agujero nos recuerda el abismo de la guerra y la barbarie y sentimos escalofríos.

Estas señales tienen que ayudarnos a trabajar por la recuperación de la confianza en la política y, sobre todo, en los nuevos espacios sociopolíticos surgidos en las calles. EQUO tiene el desafío y la oportunidad de transformar su descontento en ilusión, creando esperanza y generando proactividad para el cambio.

Este 5 de junio conmemoramos el Día Mundial del Medio Ambiente y también nuestro quinto aniversario. El 5 es un número especial para EQUO, que también empezó en 2015 su puesta de largo en nuestro país. Hagamos de este día una oportunidad para contagiar a la gente con el bello desafío de hacer nuestro planeta más habitable, más limpio, más solidario, y más duradero, empezando por construir desde nuestras respectivas individualidades una sociedad menos voraz con nuestros recursos naturales, menos consumidora de energía, y más solidaria con los demás.

Propongo un lema: ‘Contribuye a que tu espacio permita respirar al planeta’. Consigamos así que el medio ambiente sea protagonista todos los días.

Isabel Brito.  Coportavoz EQUO Andalucía

 

Un comentario

  1. Bueno también es mencionar a nuestra diputada y coportavoz andaluza Carmen Molina

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