La becerrada Homenaje a la mujer cordobesa un acto de crueldad animal

Las becerradas son, de las distintas categorías que tienen los espectáculos taurinos, la forma más infame si cabe de provocar daño y sufrimiento a un bóvido de raza toro de lidia. Es practicado tanto por alumnos de escuelas taurinas como por aficionados prácticos. Los primeros aún no son profesionales del toreo, menores de edad e inexpertos aprendices que ensayan lo aprendido, en algunas ocasiones a puerta cerrada para que no se vea el espectáculo dantesco que provocan. Los segundos, ni tan siquiera han ido a la escuela taurina y puede actuar cualquier persona con un mínimo de falta de empatía hacia el sufrimiento animal; aunque en ambos están obligatoriamente por el Reglamento dirigidos por un director de lidia que tiene que ser un profesional del toreo.

La edad de los animales no debe superar los dos años, aunque en muchas ocasiones no llega a un año. Saber que estos animales con 9 meses de vida son destetados de las madres ya nos da una idea de que lo que allí se maltrata son cachorros de toro. En estos espectáculos no se realiza la suerte de varas, pero sí se realizan todas las demás; banderillas, estoque y puntilla e, incluso se permite, el afeitado de los cuernos del becerro para evitar que haga daño a los actuantes. Suele ser habitual los constantes mugidos de los animales al clavarles las banderillas o debido al miedo reclamando a la madre; los fallos con estoques que atraviesan al animal y sobresalen por el otro lado, los fallos con la puntilla que ocasionan una muerte agónica y todo tipo de engaños para que el público asistente, entre ellos menores de edad, le quede oculto el enorme sufrimiento causado.

Según datos proporcionados por el Consejo de Asuntos Taurinos de Andalucía, en 2015 se han celebrado 17 becerradas. Todas en pueblos por ser un espectáculo de categoría ínfima y nulo interés para los aficionados, salvo una que se celebra en capital de provincia concretamente en Córdoba.

La Becerrada llamada “Homenaje a la mujer Cordobesa” fue un logro del llamado II Califa del Toreo Rafael Guerra “Guerrita” en el año 1898, época convulsa de la Historia de España, y que se mantuvo hasta la muerte del mismo en 1941 dejando en su testamento que tanto la becerrada como el club que llevaba su nombre desaparecieran.

becerra

El Círculo Taurino de Córdoba de quien depende la Escuela Taurina creada en los años 70 y subvencionada por la Junta de Andalucía desoye las últimas voluntades del Califa del toreo y organiza la becerrada como colofón a la feria taurina. Este año hará partícipes a 4 menores de edad de varias escuelas taurinas de Andalucía y para mayor morbo serán mujeres.

De esta forma el Círculo Taurino de Córdoba también desoye las recomendaciones del Comité de Derechos de los niños de la ONU en las que se afirma que hay que apartar a los menores de la violencia de la Tauromaquia.

Además, como algo excepcional que nunca han hecho, se quieren otorgar un prestigio social realizando un festejo de carácter benéfico a favor de la Fundación Mia o que hago. De esta forma tan aberrante conjuntan el sufrimiento por parte de menores a animales con el sufrimiento de otros menores con problemas de desarrollo. Cabe la curiosidad de saber de dónde sacarán el dinero para la donación si el lamentable espectáculo es de entrada gratuita para mujeres y niños y se prohíbe, por tradición, la entrada en el coso a los hombres.

En junio de 2011 AVATMA realizó un informe sobre esta becerrada que fue enviado A la atención de Manfred Gaulhofer, Danuta Gladys, Emilio Cassinello y Jordi Pascual, miembros del Comité de Selección de la Capitalidad Europea de la Cultura 2016.

Rafael A. Luna Murillo, veterinario, etólogo. Miembro de AVATMA y EQUO.

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