Las Mujeres, protagonistas de los cambios sociales en el mundo rural

Con motivo de la celebración del DÍA INTERNACIONAL DE LAS MUJERES RURALES, la Red Equo Mujeres de Córdoba hemos conversado con Tránsito Habas Sánchez, agricultora y miembro de la Asociación de Mujeres VENTANA ABIERTA de Pozoblanco, para tomarle el pulso a la situación de las mujeres que viven en el medio rural poniendo el foco en la provincia de Córdoba.

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En 2011 entró en vigor en España la Ley de Titularidad Compartida para las explotaciones agrarias, cuatro años después sólo un centenar de mujeres se ha acogido a este derecho, frente a cientos de miles que siguen sin cotizar por su trabajo y sin beneficiarse de prestaciones en igualdad de condiciones. Hemos preguntado a Tránsito su opinión sobre el fracaso de esta ley: “Se debe principalmente a su ineficacia real. Se trata de una ley creada desde el pensamiento patriarcal y por lo tanto no beneficia a las mujeres. Acogerse a la cotitularidad agraria supone doblar los gastos de cotización a la Seguridad Social en el núcleo familiar ya que las bonificaciones que ofrece esta normativa son ridículas y suponen un ahorro mínimo, en consecuencia la persona titular de esas explotaciones sigue siendo el hombre” Para que esta ley fuese eficaz tendría que venir acompañada de mayores bonificaciones y de la exención durante un tiempo significativo del pago de las cuotas a la Seguridad Social. Tránsito señala también que es conveniente que la ley contemple la irrevocabilidad de la  titularidad compartida una vez conseguida. Para ella es importantísimo que las instituciones tomen medidas encaminadas a terminar con la mentalidad machista tan presente en la sociedad rural, porque ahora mismo son las propias mujeres las que luchan para que esos cambios sean reales.

Nos informa de un estudio hecho desde las cámaras agrarias sobre las explotaciones agrícola-ganaderas del Valle de los Pedroches y del que se desprenden datos muy interesantes: Menos de un 1% de las mujeres se han acogido a la titularidad compartida, o dicho de otra forma, menos de un 1% de las mujeres cotizan a la Seguridad Social a pesar de trabajar  largas jornadas en el sector. En cambio, muchas explotaciones están a nombre de las propias mujeres (olivares, cultivos ecológicos…) para poder aspirar a subvenciones, sin que por ello ellas coticen… No olvidemos además, que el trabajo agrícola de las mujeres se asimila a una extensión de las tareas domésticas, invisibilizando su dedicación laboral.

¿Qué cambios positivos se pueden observar en cuanto al empoderamiento de las mujeres? Según Tránsito muchos y efectivos ya que, como ella subraya, hay una tendencia entre las mujeres jóvenes del ámbito rural a incorporarse al mundo empresarial, dando pasos desde su independencia, organizándose como  autónomas e impulsando el autoempleo y todo eso a pesar de que en el entorno rural el patriarcado y la cultura machista están más asentados, incluso más que en otros sectores,  y las mujeres encuentran más obstáculos que los hombres para autorrealizarse. Para ilustrar el emprendimiento femenino Tránsito nos menciona un dato: el 80% del  Turismo Rural responde a iniciativas de mujeres. En definitiva, las mujeres están contribuyendo, en gran medida, a la creación de nuevos recursos económicos en el medio rural.

Respecto a la agricultura ecológica, las mujeres han sido más receptivas y abiertas desde el principio a la hora de  apoyar este tipo de cultivo. Muestran más sensibilidad en preservar las formas agrícolas que respetan el medio ambiente.

En cuanto a la vida social de los pueblos, Tránsito es rotunda al afirmar que el gran protagonismo lo tienen los colectivos de mujeres: las asociaciones formadas por hombres se caracterizan por su carácter cerrado y por estar centradas en su ocio (sociedades de cazadores, peñas deportivas…) que no influyen en la sociedad, en cambio las asociaciones de mujeres dinamizan a la población interviniendo directamente en los problemas y sus soluciones, un ejemplo lo constituye la asociación Ventana Abierta a la que pertenece nuestra interlocutora, desde la que organizan actividades en las que se informa y previene sobre las violencias machistas, jornadas culturales, talleres sobre emprendimiento laboral, etc, etc.

Finalmente Tránsito hace una importante reflexión, “las mujeres que sufren maltratos machistas en el entorno rural se encuentran en una situación de mayor desamparo, debido a varios factores: mayor lejanía de los organismos de información y ayuda a la mujer maltratada; menos recursos institucionales para interponer una denuncia de malos tratos; falta de anonimato que provoca sentimientos de vergüenza en la mujer agredida; la tendencia machista de autoridades de mediar a favor del maltratador…”

Isabel Calvo, miembro de EQUO y de la Red EQUO Mujeres

Un comentario

  1. Interesantísimo artículo , muchas gracias, lo comparto

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