Día Internacional del Trabajo, 1º de Mayo: Más necesario que nunca

Dicen que el ciclo recesivo esta llegando a su fin. Que se atisban luces a final del túnel, que lo peor de la crisis pasó y que entramos un nuevo periodo expansivo. Durante este periodo se ha precipitado la pérdida de empleo, se han deteriorado las condiciones laborales de quienes aún lo conservan, y la falta de apuesta por una nueva estrategia productiva, ha desandado el camino de nuevas apuestas económicas emergentes iniciadas (p.e.  Las energías renovables). Todo en un contexto económico de incremento de la Deuda Publica, con un crecimiento económico raquítico incapaz de generar empleo, en un clima financiero irrespirable con desahucios, estafa a preferentistas o un rescate que jamás reembolsaremos a las arcas publicas, o una generalizada corrupción de las administraciones publicas… Como proclama el dicho clásico: “los beneficios se privatizan, las perdidas se socializan”. La política económica imperante, asumida por todos con solo diferencias de matices, están conduciendo a una revisión en profundida del denominado Estado del Bienestar que abarca no solo las políticas directas de empleo y rentas, sino que yendo mas allá, ponen sobre la mesa políticas austericidas  sanitarias, educativas, asistenciales, investigadoras, etc,..  En definitiva, el pacto que condujo tras la II Guerra Mundial a la creación del estado de bienestar, hoy esta roto. Como afirmaban los clásicos: a una nueva realidad económico-financiera, corresponde una nueva supraestructura ideológica, política o judicial. Y, así para el capital, no es posible realizar su carrera desmesurada hacia el liberalismo económico con mantener  el gasto del sector público en bienes y servicios básicos, Hoy mantener esos servicios públicos exige recursos económicos en el paraíso fiscal en el que se ha convertido España. Debemos proclamarlo: No se trata de bajar impuestos, se trata de que paguen los que hoy no lo hacen. Solo así estaremos garantizando las rentas no monetarias de trabajadores/as que percibimos a través de la prestación de bienes y servicios públicos básicos. No podemos permitir un Estado que exime, bonifica, desgrava a quienes mas tienen, y es implacable con quien mas necesita. Este aire liberal en lo económico, tiene su correlato más neo-conservador en lo social y jurídico. Así se explican los retrocesos en materias como la dependencia, la eliminación del principio de Justicia Universal , la reforma de la ley del aborto, o la impresentable practica con la inmigración que a todos/as debería avergonzarnos… Ir mas allá de ajustar ciclos económicos, debe convertirse en una obligación del pensamiento progresista. No podemos basar la sociedad ni el futuro de sus miembros en tener la “suerte” de coincidir con un ciclo u otro.  Nuestra obligación política es apostar por un modelo sostenible en lo político y en lo económico, que garantizando los recursos materiales básicos con carácter universal, busque el desarrollo personal de sus individuos. Dicho en otras palabras: conjugar el liberalismo en lo social y político con la planificación en lo económico.Planificación con los medios Naturales disponibles, y con la satisfacción de las necesidades materiales básicas. En ese objetivo de hacer una economía al servicio de los hombres, debemos insistir en las dos guías básicas y estratégicas: Reparto del trabajo disponible y Economía sostenible basada en el desarrollo de energías limpias y alternativas,  sector primario agrícola ecológico, desarrollo de las industrias de transformación alimentaría. Creemos urgente la implementación de la renta básica universal, una ley hipotecaria que proteja a los hipotecados, y un giro de esta política económica que recorta en sus programas  más sociales. Este cambio deberá producir en el marco de una política europea con reformas democráticas de sus estamentos y con una economía al servicio de los/as ciudadanos/as. Una Europa que debería ser modélica y faro al conjunto de la aldea común que hoy día es la Tierra. A lo largo de la historia, solo las clases mas desfavorecidas en cada momento han tenido capacidad real de transformación. Hoy los/as trabajadores/as son las primeras victimas de la situación. De ahí la importancia del 1º de Mayo, tanto reivindicativo de lo concreto, como de toma de conciencia de su propia capacidad de transformación social. EQUO como formación política que aspira a ostentar poder político para transformar la realidad, tiene claro que solo desde las ideas de progreso, desde la incorporación de la ecología política como valor, es posible cimentar una propuesta alternativa. Así mismo, deberá saber que sus alianzas de clase habrán ser con aquellos/as que lo tienen todo por ganar. Este primero de mayo, nos sobran los motivos.

José Rafael Navarro, miembro de EQUO Córdoba

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